Empecé por los cambios hormonales y la sequedad. Después de unas semanas me sentí más equilibrada y menos irritable.
Entreno casi todos los días y sentía que no recuperaba bien. Con este combo noto más energía durante el entrenamiento y menos agotamiento después.
Arranqué porque estaba muy dispersa y la verdad noté que me cuesta menos concentrarme. Siento la cabeza más clara.
Empecé por estrés y a las semanas me sentí más tranquila, menos reactiva
